mujer-negocios-900x444Las mujeres en México representan 16% del sector empresarial, y reportes del INEGI señalan que las empresarias mexicanas aportan 37% al PIB.

De cada cinco pymes que se abren en México, tres son lideradas por mujeres. En la actualidad, la participación de las mujeres empresarias va en ascenso.

Aunque a nivel mundial, las mujeres siguen sin ser apoyadas para que puedan iniciar una empresa, a pesar de que destinan más del 70% de sus ganancias a la comunidad, caso contrario al de los hombres que únicamente aportan entre 30 y 40% de sus recursos a la familia y a la comunidad.

México se sitúa en el cuarto lugar de los países de América Latina que cuenta con el entorno empresarial propicio para las mujeres que buscan iniciar o hacer crecer un negocio. Lo que demuestra que existe un área de gran potencial y crecimiento en el país.

Datos del INEGI (2012) revelaron que las mujeres en México sólo representan 16% del sector empresarial.

La escasez de mujeres emprendedoras, fuera de verse como un problema de género, puede generar un impacto macroeconómico negativo que afecta tanto a hombres como a mujeres. Cuando un sector de la población, en este caso las mujeres profesionales, tiene la oportunidad de emprender un negocio con miras de convertirse en una empresa de alto impacto, el beneficio económico es tangible.

Además, según reportes del INEGI (2012), las mujeres empresarias de México aportan 37% al Producto Interno Bruto (PIB). De acuerdo con la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (Ammje, 2013), las mujeres destinan más del 70% de sus ganancias a la comunidad y a su familia, mientras que los hombres sólo inyectan entre 30 y 40% de sus recursos para dichos fines.

El año pasado, de cada cinco pequeñas y medianas empresas que se abrieron en México, tres eran lideradas por mujeres, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Afortunadamente, la participación de las mujeres empresarias cada vez está más cerca de igualarse a la de los hombres; incluso en países de América Latina como Ecuador y Panamá hay una mayor participación de mujeres que de hombres; aunque puede variar en cada país dependiendo de su cultura y de las condiciones sociales.

Sin embargo, todavía las mujeres de todo el mundo no están lo suficientemente apoyadas como para que les sea fácil iniciar o poner una empresa.

En nuestro país, 43.5% de la población adulta percibe oportunidades de negocio

y 60.6% cree tener las habilidades requeridas para iniciar una empresa, y solamente 26.6% reconoce que el miedo al fracaso le impide hacerlo; en general, 24.2% tiene intenciones reales de emprender.

Datos de la actividad emprendedora indican que 5.7% de la población adulta en México tiene una empresa naciente y 4% una empresa nueva, por lo que la Tasa de Actividad Emprendedora (TEA, por sus siglas en inglés) temprana se ubica en 9.6%; una tasa que coloca a México por debajo de la media de su grupo de desarrollo (GEM, 2011).

 

Fuentes: Ipade, Inadem, GEM.